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El vanguardismo en la pintura: definición, autores y obras

Vanguardismo en pintura: las características y los diferentes géneros

Los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX fueron un periodo de gran convulsión a nivel político, económico y social, todo ello mientras las tensiones entre países hacían crecer la sombra de la Primera Guerra Mundial en el horizonte.

La angustia existencial, la rebeldía contra los convencionalismos y la actitud crítica contra el orden establecido provocaron la aparición de nuevos movimientos artísticos y culturales conocidos como vanguardias, primero en Europa y posteriormente en países de América como Argentina, México y Chile.

Como una más de las artes, la pintura no estuvo para nada exenta de los movimientos de vanguardia, entre los que destacaron el impresionismo, el postimpresionismo, el expresionismo, el simbolismo o el modernismo, entre otros. De hecho, los máximos representantes de cada vanguardia artística son algunos de los pintores más famosos de la historia.

El origen de la palabra “vanguardismo”

La palabra “vanguardismo” fue tomada de la vanguardia empleada en el ámbito militar para designar la parte más adelantada del grupo.

Los artistas, ya fueran pintores, escritores, arquitectos…, la usaban a modo de metáfora para designar una actitud cultural contraria a las convenciones de una sociedad ortodoxa. Como una especie de “punta de lanza” que iba penetrando y desgarrando la ideología anquilosada de la época ofreciendo formas de arte que removieran las conciencias.

El grito, precursor del expresionismo, corriente de pintura vanguardista

Características del vanguardismo

Hay que tener presente que el vanguardismo estuvo formado por un grupo heterogéneo de formas de arte y de corrientes artísticas, cada una con sus características particulares. Pero sí que podemos enumerar cuatro rasgos generales y comunes a los movimientos vanguardistas:

1. Ruptura con la tradición artística

Hasta el vanguardismo (exceptuando quizás el romanticismo), el arte solía atenerse a una serie de normas academicistas usadas para determinar qué era arte y qué no. No obstante, los autores vanguardistas rechazaban cualquier imposición, así como el concepto clásico de belleza y la reproducción fiel de la naturaleza. Para ellos, el arte, como forma de expresión, debía “romper” con lo establecido, y no seguir un camino previamente marcado por las élites de las academias.

2. Cuestionamiento y disconformidad con la realidad

Los movimientos de vanguardia criticaban abiertamente la realidad cada vez más gris de la época, a diferencia de los pintores realistas de las décadas anteriores, que perseguían reproducir objetivamente la realidad por muy cruenta que fuera.

3. Originalidad y experimentación

La indagación creativa era un componente fundamental de los movimientos vanguardistas. De hecho, en su búsqueda constante de la originalidad, no era raro que un movimiento vanguardista pretendiera romper con el anterior o lo consiguiera; de ahí que nunca se asentara ninguna tradición en el vanguardismo.

4. Provocación y sarcasmo

Los vanguardistas, influenciados por movimientos político-sociales en auge como el anarquismo, socialismo o marxismo, eran contrarios a la sociedad capitalista y burguesa, llegando incluso a ridiculizarla y provocarla a través del arte.

Movimientos vanguardistas en la pintura

Concretamente en el ámbito de la pintura, podemos hablar de varios movimientos vanguardistas, cada uno con sus cuadros más famosos, empezando por uno de los que primero surgió.

Impresionismo

Aunque a veces el impresionismo no se considera una corriente de vanguardia en sí, lo cierto es que fue el movimiento que sentó las bases de las vanguardias que vendrían en los años posteriores.

Los pintores impresionistas tenían una visión cambiante de la realidad, no como algo finito. Estos autores se dejaban llevar por la percepción sensorial instantánea, que debían captar en el lienzo a través de la superposición de colores, el protagonismo de la luz, encuadres y ángulos novedosos, y supresión de detalles en beneficio del conjunto.

El padre y el máximo exponente de la pintura impresionista fue Claude Monet, quien con su cuadro Impresión, sol naciente (1872) trazó el nuevo camino que debía seguir la pintura.

Impresion, sol naciente, cuadro del vanguardismo en pintura propio del impresionismo

Postimpresionismo

El postimpresionismo, inspirado en el impresionismo y con ciertos tintes expresionistas, dio un paso más hacia la visión subjetiva de la realidad. Esta es una de las características que lo distinguen de su “padre”, el impresionismo, aunque sin llegar a la subjetividad exacerbada de la pintura expresionista.

Los pintores postimpresionistas mostraron, por tanto, mayor libertad formal que los impresionistas, algo que se refleja especialmente en el uso de los colores y de los trazos. Así, en los cuadros postimpresionistas, los colores, las formas y los trazos no se corresponden con los de la naturaleza, sino que se deforman en función de la intención expresiva del autor.

Por supuesto, hablar de postimpresionismo es hablar de Vincent Van Gogh y de su Noche estrellada (1889), de los cuadros postimpresionistas más conocidos en el mundo.

Expresionismo

Las raíces de esta vanguardia artística las encontramos en el famoso cuadro El Grito (1893) de Edvard Munch, pintor afectado por la demencia y el alcoholismo que, con su obra, quiso plasmar su angustia existencial.

Su visión pesimista y angustiosa de la realidad fue retomada por los pintores propiamente expresionistas, en los primeros años del siglo XX, en Alemania. De esta forma, los pintores expresionistas deformaron la realidad al extremo, recurriendo a las formas abstractas y a una intensa paleta de colores para crear cuadros que reflejaran la tragedia interior e inevitable del artista.

Los máximos representantes de la pintura expresionista fueron Vasili Kandinsky y Franz Marc, y sus obras más famosas, respectivamente, Casas en Múnich (1908) y La vaca amarilla (1911).

Vanguardismo en pintura: la vaca amarilla del expresionista Franz Marc

Modernismo

Algunos historiadores del arte usan “modernismo” como sinónimo de los movimientos de vanguardia. Sin embargo, la pintura modernista o Art Nouveau también puede considerarse como un subgénero propio de las vanguardias.

El gran representante de esta vanguardia en la pintura fue el checo Alphonse Mucha, quien combinó pintura, ilustración y diseño gráfico para crear litografías y carteles que representaban a mujeres en ropajes sensuales, de cabellos largos, rodeadas de elementos vegetales donde también se apreciaban influencias árabes y japonesas (ukiyo-e).

De hecho, podría decirse que el estilo característico de Mucha fijó las bases de los carteles de la publicidad moderna. Uno de los más famosos es Champenois, detalle (1897).

Simbolismo

El simbolismo artístico apareció en Francia y Bélgica hacia finales del siglo XIX. Esta corriente considera el arte como una especie de sueño, una forma de ahondar en el ser humano a través de símbolos y metáforas, más que mediante el reflejo de la realidad, tan rechazada por los pintores vanguardistas.

Uno de los pintores simbolistas más reconocidos no fue francés ni belga, sino austríaco. Nos referimos a Gustav Klimt, autor de cuadros estilo mural con gran ornamentación, donde el tema principal era la feminidad y la sensualidad. Entre los cuadros más famosos de Klimt se encuentran El BesoLa Dama Dorada.

Las pinturas de la vanguardia, al alcance de tu mano

Con su obra, los pintores vanguardistas se evadieron de su realidad personal mientras luchaban por encontrar un nuevo concepto de estética. Este doble objetivo, logrado o no, hizo que entrasen en la historia del arte, por el carácter incomprendido, original y rebelde que marcó sus vidas.

Décadas después de su muerte, tenemos una manera de viajar en el tiempo para ponernos en la piel de uno de los pintores vanguardistas que acabamos de ver. De evadirnos de la realidad (aunque ya no sea tan gris) como ellos hicieron al agarrar unos pinceles.

Y es que dedicarse un momento a uno mismo, lejos de la rutina del trabajo o del estudio, tiene innumerables beneficios para nuestra salud mental. Sin ir más lejos, la pintura es una de las actividades con las que puedes desconectar y aliviar el estrés diario, además de ser un bonito regalo manual que hacer a alguien especial.

Nosotros queremos acompañarte en ese momento de evasión y de desconexión, mientras pintas con tus propias manos uno de los cuadros vanguardistas de los que hemos hablado antes.

Además, podrás hacerlo aunque sea la primera vez que te pongas delante de un lienzo, ya que con el sistema de pintar por números solo tendrás que aplicar el color indicado en la zona numerada correspondiente.

¿Alguna vez te has preguntado si tienes alma de artista?

Descúbrelo pintando uno de estos cuadros vanguardistas de Canvas by Numbers.

Impresión, Sol naciente - Claude Monet

 

Impresion, sol naciente, cuadro del vanguardismo en pintura propio del impresionismo

 

Noche estrella - Vincent Van Gogh

 

Noche estrella, cuadro postimpresionista que forma parte del vanguardismo en la pintura

 

Casas en Múnich - Wassily Kandinsky

 

Vanguardismo en pintura: expresionismo de Kandinsky

 

La vaca amarilla - Franz Marc

 

Vanguardismo en pintura: la vaca amarilla del expresionista Franz Marc

 

Champenois, Detalle - Alphonse Mucha

 

Pintura modernista de Alphonse Mucha

 

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